Tiempo de lectura: 7 minutos

Moot de Libre Competencia

Aprendiendo a competir

+ 10 AÑOS DEL MOOT DE LIBRE COMPETENCIA

Cuando la ficción crea realidad

Donald Schön, refiriéndose a la educación profesional, distinguía entre las “tierras altas” donde viven las “teorías limpias” de las “tierras bajas pantanosas” donde viven los problemas reales. Explica que las escuelas profesionales se concentran en los problemas que pueden resolverse mediante teoría rigurosa y técnicas estandarizadas, mientras los profesionales reales se enfrentan con frecuencia a problemas ambiguos, inciertos y complejos que viven en las “tierras pantanosas “ del mundo real («The Reflective Practitioner», 1983) Y a ello se añade que muchas de las habilidades necesarias para darle efectividad a los conocimientos no aparecen ni por asomo en los salones de clase ni en los libros: cómo hablar, cómo explicar, cómo contar, cómo mantener el equilibrio emocional, cómo responder preguntas, cómo redactar, cómo interrogar, cómo perder y cómo ganar.

El problema en la educación es como preparar para la realidad a un estudiante cuando aún está aprendiendo teoría. Lanzarlo a “tierras pantanosas” puede ser muy riesgoso. Los pilotos de aviones resuelven el problema usando simuladores, experiencias ficticias de vuelo que replican la realidad, pero no ponen en riesgo a los pasajeros de la impericia de quienes están aprendiendo.

Cuando nos preguntan “¿Qué es un Moot?” la respuesta no es sencilla. Quizás la mejor forma es definirlo como un simulador de vuelo. Es un juego en el que volar no tiene el riesgo de estrellarse (al menos no de verdad) disfrutando a la vez la emoción de surcar los aires. Y al hacerlo evitará que te estrelles en el futuro. Es una actividad donde el haber aprendido a leer mapas se prueba caminando, en un espacio controlado, por el territorio representado en los mismos. Y es que la universidad enseña principios, pero la profesión requiere además criterio.

Solemos creer que la ficción se basa en la realidad. Pero la realidad puede basarse en la ficción. El Moot es teatro, ensayo, experiencia, emociones, riesgo que replican la vida real y te enseñan a desempeñarte en ella.

Cuando fundamos el estudio hace más de 25 años lo hicimos con la misión de prestar un servicio de consultoría profesional especializado y de alta calidad. Pero además nos inspiró una profunda vocación académica. Y en particular una vocación orientada no solo a la teoría sino a la práctica. Nos inspiró entender que academia no significa pura teoría, sino capacidad de hacer las cosas bien.

Esa pasión académica sigue latiendo todos los días en la prestación de nuestros servicios y en la docencia que ejercemos muchos de quienes formamos parte del estudio en diversas universidades dentro y fuera del Perú. Pero, sobre todo, vive en esta hermosa iniciativa que desde hace más de diez años impulsamos junto con la Universidad del Pacífico, a la que expresamos nuestro más sincero agradecimiento por haber creído en este proyecto desde sus inicios y por acompañarnos durante todos estos años en la construcción y consolidación de un espacio académico que hoy forma parte de la experiencia formativa de cientos de estudiantes y profesionales de la región.

Si bien la historia de nuestro Moot empieza formalmente a mediados del año 2014 con las primeras reuniones para conceptualizar lo que sería la primera edición del año 2015, su verdadera concepción se da mucho antes, con la participación de socios, asociados y practicantes en diversos roles en las distintas competencias similares para alumnos de derecho que ya existían en el Perú y en el extranjero.  La mayoría de los profesionales de la oficina (abogados y economistas) han participado en Moots, como competidores, como entrenadores, como jurados, y hoy, casi el 100%, como organizadores, o incluso como actores en obras de teatro que permitieron financiar el viaje de los equipos que salían a competir en el extranjero.

Cuando se acercaba el “quinceañero” del estudio pensamos en una forma de celebrarlo y la respuesta evidente era haciendo lo que más nos apasiona, la enseñanza y práctica del derecho. Estaba claro, el estudio debía tener su propio Moot. Surgieron interrogantes tan desafiantes como emocionantes: ¿cómo hacer nuestro propio Moot?, ¿qué haría que tuviera nuestro ADN? y ¿cómo diferenciarlo de otros Moot alrededor del mundo?

Nos concentramos en nuestras áreas de práctica: el derecho de la competencia y el arbitraje. Debía además incorporar aquello que nos hace diferentes, por lo que debía tener un componente económico, contando los equipos con estudiantes de economía y cada tribunal con un economista. Invitamos a la fiesta a consultoras económicas, que año a año han aportado con “pericias ficticias” a veces más desafiantes que las reales.

Era necesario identificar a un socio con reputación en la enseñanza de economía y derecho. La Universidad del Pacífico generosamente nos abrió sus puertas y nos ha acompañado a lo largo de los años.

En 2020, enfrentamos un gran desafío. ¿Cómo llevar a cabo una competencia como esta desde el encierro por la pandemia? La incertidumbre sobre cómo funcionarían las coordinaciones y las audiencias era palpable, pero lo claro era que el Moot debía continuar.

No solo superamos el desafío, lo convertimos en una oportunidad que transformó el Moot para siempre. La virtualidad, a diferencia de otros Moots, siguió sin renunciar a la presencialidad, lo que nos permitió incorporar cada vez más equipos y jurados extranjeros, creando la gran red de estudiantes y profesionales que hoy reúne cada año el Moot. Levantadas las restricciones, tenemos el honor de recibir cada año en Lima con inmensa expectativa equipos y jurados de toda Latinoamérica y España.

Pocos saben que la palabra “Moot” en inglés originalmente tenía por significado el encuentro o asamblea de personas, particularmente en contextos legales. Fue muchos siglos después que recién se adoptó el significado que tiene hoy, como la práctica de discutir un caso hipotético en la enseñanza del derecho, o incluso para referirse a una discusión sobre un punto debatible o incierto.

Para nosotros Moot significa mucho más. Significa la dedicación y cariño que hay detrás de cada caso hipotético que armamos, el esfuerzo que ponen los equipos en prepararse y la pasión que entregan en cada audiencia, el compromiso y tiempo que nos regalan quienes aceptan ser jurados. Significa efectivamente un “encuentro o asamblea de personas”, pero sobre todo un encuentro de voluntades que hace posible la organización de un evento de esta magnitud todos los años, no solo por parte de quienes formamos parte del estudio, sino además de esta gran red de “amigos del Moot” que hemos ido construyendo año a año.

En esta década hemos ido construyendo un universo de casos hipotéticos en países imaginarios, con su propio contexto económico y legal, sus propias monedas, sus políticos inexistentes, las empresas ficticias, buscando siempre con creatividad y hasta picardía generar un espacio donde podamos discutir los últimos desarrollos y problemas del derecho de la competencia y del arbitraje. Gabriel García Márquez decía que a veces la realidad es tan inverosímil que él tenía que crear fantasías para que los lectores se las crean. Año a año los equipos redactores del caso se esfuerzan por hacer verosímil la ficción que crean y permiten reflejar lo que los abogados y economistas vivimos todos los días en las “tierras bajas pantanosas” que tenemos que recorrer.

Desde nuestro inicio ello se vio reflejado en la discusión sobre la comercialización de libros electrónicos en plataformas digitales, que luego llevamos a plataformas de taxi, de delivery y hasta de streaming musical, hasta cubrir mercados tan diversos como el de telecomunicaciones, retail, financiero, fútbol profesional y hasta servicios notariales.

Nuestra visión es que el Moot siga creciendo y adquiriendo nuevos significados, de la mano de esta creciente comunidad de estudiantes y profesionales. Que se mantenga efectivamente siempre como un punto debatible o incierto, que nos lleve a encontrarnos cada año para recordar la profunda pasión por la enseñanza y práctica del derecho y economía que nos une.

Descarga la versión Digital