02/06/2012 El Comercio de Perú
«Juanito es alcohólico. Todo lo que gana se lo gasta en trago. Desatiende a su familia para alimentar su vicio. Su sueldo es pagado por los vecinos de su barrio, quienes contribuyen a su manutención. Pero además, por una extraña circunstancia, Juanito tiene una facultad especial: puede fijar su propio sueldo. Él lo fija, otros lo pagan. ¿Se imagina el resultado? Una vez que se revienta el sueldo en alcohol, acto seguido se sube el sueldo y sigue bebiendo. Juanito es, literalmente, un barril sin fondo. Los bolsillos de los vecinos sufren las consecuencias.»
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