18/02/2008, www.peru21.com
Es alucinante las barbaridades que se puede hacer en nombre de la cultura. Bloquear vías y aeropuertos, destruir propiedad privada y pública, paralizar el Cuzco y hasta amenazar con invadir el mismísimo Machu Picchu para evitar que haya inversión privada en bienes del patrimonio cultural. Incultos defendiendo la cultura.

